sábado, 25 de diciembre de 2010

Marilyn Manson Mencionados en Gran Nueva Novela

De pronto la vieron venir. David estaba enamorado de su esposa Eva. Tenían un hijo pequeño, Magnus. Eran muy unidos, pero David se sentía inseguro: creía que ella era demasiado buena para él. Temía que lo abandonara algún día. Hasta que una noche Eva murió en un horrible accidente. El mundo se derrumbó para él y su hijo. Pero ahora Eva volvía. Sí. Como en un sueño, había resucitado. David no lo puede creer. El pequeño Magnus llora. Es su madre. Tiene el cuerpo destrozado, está casi irreconocible, pero es su madre. Y ha vuelto a casa.

Después de su aclamado debut con Déjame entrar, el sueco John Lindqvist publica en español Descansa en paz. Editada en 2005 en Estocolmo, con su segunda novela confirmó el éxito y la originalidad de su mundo narrativo.

Fan del horror, Lindqvist es un renovador del género. Rompe con las convenciones y compone obras tan escalofriantes como conmovedoras. Antes que los monstruos y la sangre, le interesan las emociones.

Déjame entrar narró una melancólica historia de amor entre una chica vampira y un adolescente en Estocolmo. El libro inspiró una película igualmente notable, que acá se tituló Criatura de la noche. En su nueva obra, Lindqvist aborda otro ícono del terror: los zombies. Pero fiel a su credo, Descansa en paz es, ante todo, una novela sobre el amor, la pérdida y la muerte.

"Quería escribir una novela de zombies porque me parecen entrañables, pero evitando el típico enfoque en que al final se convierte en una historia de guerra en la que hay que encontrar las armas para matarlos, en la que hay que destruirlos y reventarles el cerebro", explicó en Madrid.

Acá los zombies no persiguen a los humanos. Buscan algo más. "Me imaginé cómo sería para ellos levantarse de las tumbas. No creo que regresaran hambrientos, balbuceando: ¡cereeebros! Si yo volviera de la muerte, querría regresar a casa con mis seres queridos y simular estar vivo".

La historia transcurre en el verano de 2002. Una ola de calor abrasa Estocolmo. A ello se suma una epidemia de jaqueca que afecta a todo el mundo. Además, una vez que los electrodomésticos se encienden, no se pueden apagar.

En ese escenario ocurre lo impensable: los muertos salen de sus tumbas. Y vuelven a sus casas. No pretenden asustar ni agredir a nadie, pero causan conmoción pública.

La novela sigue varias historias. Una de ellas es la de David, Eva y Magnus. Otra es la de Mahler, un periodista de 60 años, viudo y poco feliz. Su hija está casi en estado catatónico desde la muerte de Elías, su retoño de seis años. Cuando Mahler se entera de que los muertos están reviviendo, parte desesperado al cementerio, donde su nieto fue enterrado, dos meses atrás... Pero ya no parece su nieto.

Entre los resucitados también hay gente que no es bienvenida, como el viejo Tore, odiado por su violencia, quien vuelve a su casa como si nada. Su viuda, la abuela Evy, es cristiana y ve en ello un signo del Apocalipsis. Su nieta Flory, una punk fanática de Marilyn Manson y de Resident Evil, no piensa lo mismo.

Entretanto, unos dos mil muertos han resucitado junto a Eva, Tore y el pequeño Elías. Nadie sabe qué hacer. Es el caos. El ejército quiere salir a la calle y los zombies no quieren marcharse.

Lindqvist ha vuelto a conquistar a la crítica con esta historia. "Esta novela es una obra maestra. Es uno de los pocos relatos que hace que el lector sienta lo que es la muerte. Un libro magnífico y un gran autor", dijo Horace Engdahl, miembro de la Academia Sueca. El autor ya tiene dos ofertas para llevar la novela al cine. Una en Suecia y otra de Hammer Films, la compañía que realizó la versión americana de Déjame entrar. En abril se publica en Chile

1 comentario:

MARY dijo...

Qué buena pinta, es la clase de terro que me gusta, el psicologico ^^
Saludos!!!