martes, 20 de enero de 2015

Rockaxis Comenta The Pale Emperor de Marilyn Manson


Si nos tomamos en serio eso de que Marilyn Manson es el Alice Cooper de su generación y establecemos un paralelo entre la trayectoria de ambos, el Reverendo está en un momento crítico: su nombre ya no es sinónimo de escándalo, sus discos venden cada vez menos y todavía falta para su inminente reivindicación (recordemos la naturaleza cíclica de las modas). Podríamos incluso equiparar a "The pale emperor" con algún disco de Cooper, pero eso sería forzar las comparaciones porque, en su novena entrega, la banda de Manson retoma la impronta glutinosa de "Mechanical animals"; es decir, vuelven a moldearse a imagen y semejanza de David Bowie, claro que en una versión hiperbólica y retorcida. Casi no es necesario señalar lo parecido que es el concepto de "emperador pálido" al del "duque blanco". La diferencia entre "Mechanical animals" y "The pale emperor" es que el primero conserva rasgos industriales y glam, mientras el segundo bebe de la fuente del blues. Pero hay un espíritu común que también se plasma en canciones: por su viscosidad, la sinuosa 'Birds of hell awaiting' recuerda de manera inevitable a 'Dope show', y la árida 'Cupid carries a gun' no hubiese estado fuera de lugar en el disco de inolvidable portada de 1998. Que Marilyn Manson suene a Marilyn Manson habla de lo característico de su estilo, y del posicionamiento del legado que viene construyendo desde sus sólidos lanzamientos iniciales, pese al afán de reinvención que "The pale emperor" exhibe en sus orgánicas exploraciones de lo perverso. Las impetuosas -y, por ende, excepcionales en un disco más bien lento como este- 'Deep six' y 'Slave only dreams to be king' no pueden evitar parecerse a 'The beautiful people'. En cualquier caso, no es una acusación: antes de darle el palo al gato con "Antichrist superstar", el grupo ya probaba suerte con canciones machaconas de la misma estirpe. Menos obvio, pero aun así notorio, es lo que ocurre al cierre con 'Odds of even', cuyo solo de guitarra -otra anomalía- busca espacios igual que los de "Eat me, drink me" (donde eran abundantes y aburridos), pero con óptimos resultados. No se requiere atrevimiento para afirmar que "The pale emperor" es lo mejor que ha hecho Manson desde "Holly Wood (in the shadow of the Valley of Death)". Tampoco para empezar a descartarlo de la categoría de rock duro: la forma en que explora géneros es más bien digna del pop o de su contraparte, el avant garde. Solo falta que se olvide de ser un provocador en constante búsqueda de conflictos porque en ese ámbito fue destronado hace bastante tiempo. Molesta que todavía juegue al chico malo a sus 46 años con frases tan ramplonas como "matamos a extraños para no matar a los que conocemos" ('Killing strangers') o "no necesito a un hijo de puta mirándome en menos" ('The Devil beneath my feet'). Su peor enemigo, eso sí, es el tedio. Si algo no se le puede perdonar a Marilyn Manson es que se torne aburrido, y a veces pasa durante el disco ('The Mephistopheles of Los Angeles', 'Warship my wreck'). Ser soporífero es el único pecado capital de un grupo que siempre busca conmocionar.

1 comentario:

Holly Manson dijo...

Pues yo he debido escuchar otro disco que este caballero que escribe el artículo, porque "The Mephistopheles of Los Angeles" a mi me parece una maravilla, casi mi favorita del disco. Coincido y llevo años creyendo que Brian H Warner ha superado intelectual y artísticamente a Marilyn Manson, y que quizás debería alejarse de la provocación y centrarse en sus inquietudes intelectuales que no son pocas. Para mi "The pale emperor" es lo mejor desde el "The golden age of grotesque", a pesar de que "Born Villain"es magnífico, creo que no alcanza al último. Siempre vamos a quedar leales a Manson porque muchos hemos crecido con él, yo tengo 23 años y obviamente ya no tengo esa rabia interior que tenía a los 15 años, pero Manson sigue poniéndome los pelos de punta por su calidad musical y por sus letras. Algunos siempre estaremos aquí Reverend, pero debería sentirse más libre y experimentar más con música del tipo T-Bone Burnett, pero sin perder su personalidad.